Si, si, los fulerenos "fulen", como dirían los "geeks" de "Lan_Party", y además tienen unas estructuras moleculares de las mas bonitas conocidas hasta ahora, al menos para mi. Aquí los presento:

Estas curiosas moléculas se descubrieron en 1985 como una nueva forma  alotrópica del carbono (de hecho una familia entera de nuevas formas) y  pasó a ser  la tercera más estable del carbono, tras el diamante  y el grafito. El carbono sesenta es  primer miembro de esta familia y el mejor conocido, es una forma con estructura esférica de aspecto idéntico a un balón de fútbol, compuesta por 60 átomos de  carbono, y que podéis ver aquí abajo:


                   

Las esferas azules son los átomos de carbono (C), en total 60, cada uno se enlaza a otros tres carbonos (mediante las rayas amarillas que son los enlaces) formando parte de dos hexágonos y un pentágono, ¿lo veis?

¿Por qué fulerenos?

Esta bola de fórmula C60 se conoce también como "buckminsterfullerene" o simplemente "fulereno" en honor al arquitecto americano R. Buckminster Fuller famoso por construir unas cúpulas geodésicas que recuerdan en su estructura a estos compuestos químicos. 
 

¿Hay más?

Otros fulerenos y materiales similares han seguido al C60, entre ellos el C70, una molécula con forma de balón de fútbol americano, y los C240 y C540 que tienen exactamente la misma simetría que el C60.
 
También existen otros con estructuras de capas concéntricas como las cebollas y nanotubos cilíndricos (tubos huecos de dimensiones en nanometros, es decir 0.000000001 metros)

¿Cómo se obtienen?

Estos fulerenos se pueden aislar a partir del hollín que se produce al hacer saltar un arco eléctrico entre dos electrodos de grafito en atmósfera inerte (ausencia de oxigeno).

¿Para que sirven?

Los fulerenos son moléculas de carbono aceptores de electrones, se pueden oxidar y reducir bajo ciertas condiciones experimentales para generar los iones correspondientes, estos iones frente a un contraión forman materiales que tienen propiedades físicas muy interesantes que pueden permitir aplicaciones en el diseño de dispositivos electrónicos para sistemas de cómputo, sistemas de comunicación, etc.
Los nanotubos de  carbono se pueden usar como refuerzo de materiales compuestos de altas prestaciones, emisores de campos basados en nanotubos y su uso como nanopuntas en metrología e investigaciones químicas y biológicas, como soporte para la creación de otras nanoestructuras, etc.

Las características químicas y físicas de estas estructuras todavía están bajo intenso estudio, pero todo apunta que en el futuro estas preciosísimas moléculas tendrán muy buenas aplicaciones